jueves, 30 de abril de 2015

Podemos, no os suméis al club

En febrero de 2014 me ilusioné con el nacimiento de Podemos. Conocía a Pablo Iglesias, Errejón, Monedero... de sus debates en La Tuerka y Fort Apache y me pareció que su salto a las teles generalistas fue una de las mejores cosas que pasaron en el páramo de legislatura que nos estaba dejando el PP. 

Les voté en las europeas tras ver a Pablo Iglesias en un mítin en plaça Universitat en el que éramos cuatro y el del tambor. Les voté, pero tenía serias dudas de que sacaran más de un escaño, si llegaban. Sacaron cinco y aquella noche fue de alegría y subidón. Empecé a sentir que sí se podía. La sensación creció cuando empezaron a aparecer sondeos donde Podemos oscilaba entre la primera y la segunda fuerza política del país con un discurso agresivo que incluía elementos como la auditoría de la deuda española, el impago de la considerada ilegítima, la renta básica ciudadana, el fin de los desahucios... Un discurso rompedor que lo petaba en las teles (aún recuerdo a la presentadora de Un Tiempo Nuevo en Telecinco implorando a Monedero que acudiera más a menudo) y parecía que también en la arena electoral. Un sueño, vamos.

Desde ese momento, no existió para mí más herramienta de cambio desde lo institucional (no olvido el cambio desde la calle, que es fundamental, pero ya he hablado mucho de él por aquí) que Podemos. Nunca milité en ningún partido pero, desencantado como estaba con la izquierda alternativa catalana, siempre fascinada por las élites burguesas de CiU que dominaban el país con Franco y en los 40 años posteriores, y con la supuesta "pureza" de IU, que nunca se comió una rosca porque estaba demasiado cómoda en su 8-10% de votos, Podemos fue para mí un soplo de aire que traía reminiscencias del 15M y en el que colaboraba gente a la que admiraba y leía desde hacía tiempo. Estuve en la Asamblea de Vistalegre en octubre y escuché a Santiago Alba Rico hablar de aquellos agujeros que entre todos íbamos a llenar con más democracia, como esos griegos locos que tanto asustaban a los persas.

Sin embargo, van pasando los meses y el partido empieza a difuminarse y empiezo a ver cosas que, sin considerarlas graves, me empieza a costar defender o justificar, y que creo que están en la base de los males que hoy aquejan al partido, ahí van:

1. La progresiva desaparición de sus tres fundadores de la primera línea de fuego mediático. A raíz del "caso Monedero", del "caso Errejón" y de los continuos ataques de los medios utilizando el espantajo de Venezuela como ariete parece que se toma la decisión de esconderse y capear el temporal desde atrás. No soy partidario de personalismos en política, y creo que una de las principales virtudes de Podemos es que nació como herramienta de cambio para los de abajo, pero no niego el valor que tiene que tres personas de gran valía intelectual como Iglesias, Errejón y Monedero salgan en las teles a desgranar un discurso bien elaborado ante energúmenos de la derecha histérica y neoliberal que acaban retratándose a sí mismos como los cretinos que son. Siempre consideré que el principal activo de Podemos es su discurso y su proyecto pero el valor de los tres "altavoces" principales de dicho proyecto es fundamental, porque lo hacían (y lo hacen) muy bien. Siempre me han resultado graciosos esos "activistas" que ser ríen cínicamente de los personalismos, que critican que se salga en esas teles que emiten programas basura, que lo miran todo desde la distancia intelectual y, por tanto, desde el mayor de los clasismos. Muchas veces me pregunto si esa gente no tiene abuelos, no compra el pan, no habla con la gente de la calle y realmente no sabe cómo vive una gran cantidad de gente la política en España: a través de la tele e identificándose con líderes (sí, la mayoría de gente de 50 para arriba ni tiene twitter ni le importa un pito si las decisiones de los partidos son asamblearias o por mayoría cualificada).

Paralelamente, empiezo a ver cosas "raritas" que no me gustan un pelo y que trato de entender pero no alcanzo a hacerlo del todo: la reunión con Zapatero y Bono, los lamentos porque Susana Díaz no les coge el teléfono (cuando no veo razón alguna para tener que facilitarle a esta señora la investidura, sea con o sin condiciones) o el "regalito" del dvd al rey. De nuevo me aparece el fantasma de la fascinación ante los engranajes del poder y sus élites que tanto detesto y al que nos tiene tan acostumbrados la "izquierda" catalana.

Mientras escribo esto veo que Monedero ha presentado la dimisión de todos sus cargos tras declarar esta mañana en una entrevista que se sentía "traicionado" por el partido, que cada vez se parecía más  a aquello contra lo que luchaban, y también me parece "rarito". Últimamente muchas cosas en Podemos me parecen raras en lugar de ilusionantes y eso no mola.

2. El abandono de las candidaturas de unidad popluar a nivel autonómico o incluso estatal en favor de un "nosotros solos" que cada día parece un rumbo más equivocado. Que antes haya dicho que IU estaba estancada y no me atraía no significa que niegue la importancia de la labor que han realizado en esa formación personas como Alberto Garzón y Tania Sánchez. Considero a ambos activos importantísimos para un posible "asalto" a las instituciones y la jugada según la cual Sánchez ha terminado fuera de toda posible candidatura en Madrid, teniendo muchísimo potencial para poder haber sido una gran presidenta de la CAM me parece uno de los eventos más rocambolescos y decepcionantes que hemos vivido estos meses. 

Que las candidaturas de unidad popular, aun con problemas en su formación, pueden funcionar bien y chutar mucho en lo electoral lo demuestra Barcelona en Comú, que oscila entre el primer y segundo puesto en los sondeos para la alcaldía de Barcelona. Si aquí hemos sido capaces, ¿por qué no intentarlo a nivel estatal? Toda ayuda es poca y no valen egocentrismos desatados. Hay que reunir muchos votos para ganar a la derecha, muchos, y aún estamos a tiempo.

3. Al contrario de algunos análisis que he leído por ahí, no creo que la aparición de Ciudadanos haya sido causa del declive de Podemos, sino consecuencia. Desde el momento en que el discurso sobre la deuda desaparece, el de renta básica se suaviza y el de desahucios, no sabe, no contesta, si aparece otro partido que aprovecha el boquete que has abierto tú y empieza a ocupar tus vacíos (deliberados) y a tapar tus silencios (también deliberados) empezará a tomar posiciones que ya habías ganado tú pero que habías dejado desatendidas. El discurso de Ciudadanos es idéntico (o peor) que el del PP pero lo revisten de marcos introducidos por Podemos (el desencanto, la lucha contra la corrupción, la transparencia...) y chuta. Chuta por lo mismo que decía en el primer punto: tele+liderazgo fuerte. Chuta.

No puedo hablar por todos los votantes y simpatizantes de Podemos, claro, pero desde luego que en mi caso no los elegí ni para ser el PSOE 2.0 ni para ser una nueva bisagra estilo IU. Los elegí para ganar. Y doy por supuesto que ellos eran conscientes desde el principio de las dificultades y obstáculos que pondría el régimen, sin que ello implicara que a las primeras de cambio fueran a echar el freno buscando la moderación. De hecho, con su primer discurso más agresivo tenían el 30% de estimación de voto y ahora rondan el 15-20%. Necesitamos alternativas imaginativas, discursos rupturistas bien contados en prime time, llevar la iniciativa de la agenda y destrozar los marcos del sistema para crear otros nuevos. ¿Difícil? Dificilísimo, pero chavales, lo estabáis empezando a conseguir y me niego a que eso pare. Ahora no. Porque me da la sensación de que sois vosotros los que paráis, y no de que os estén parando, y no me mola. Sorprendednos, sed audaces e id a por todas. Si os dais el batacazo, que sea después de las elecciones, nunca antes, joder.

Supongo que todo esto no llegará a nadie de Podemos y en realidad lo he escrito para desahogarme un poco, pero desde este humilde espacio sólo quiero decir que sigo pensando que sí se puede y que estábais (estábamos) en ello. Nadie dijo que fuera a ser fácil, pero de renuncias y vendidos es de lo que estamos hartos en este país. No os suméis al club.



viernes, 7 de noviembre de 2014

La izquierda catalana aún sigue con gafas de aluminio Telefunken


Llevo semanas preguntándome cómo es posible que en los sondeos y encuestas varias que se van publicando en España estemos viendo cada vez de forma más clara una posibilidad real de ruptura del sistema bipartidista y, con él, de todo el régimen del 78 y, sin embargo, dicha posibilidad aún no se atisbe en el mismo tipo de sondeos y encuestas varias publicadas en Catalunya.

Pues sí, en España ya aparece como primer discurso en intención de voto en las encuestas uno que habla de auditoría de la deuda, paralización de desahucios, renta básica ciudadana, transparencia en la actuación política y funcionamiento a través de códigos éticos para nuestros representantes públicos, entre muchas otras cosas. Esto, que no está pasando en ningún otro país de la UE salvo en Grecia, es histórico y nada usual. Que España esté eligiendo ese camino para salir de la crisis-estafa ya es, a priori, algo a celebrar. 

Catalunya no es una realidad ajena a la situación social que vive España y el resto de la Europa del Sur. Es la primera en número de desahucios practicados y la que ha impuesto los recortes más altos en toda la UE, superando proporcionalmente incluso a Grecia. Llegados a este punto, me pregunto ¿por qué ese mismo discurso, que ya triunfa en España, no lo hace en Catalunya? Observará el lector que hablo del discurso y no del actor que lo pronuncia, porque creo que ahí está la clave del "hecho diferencial" catalán. En Catalunya las CUP llevan ya tiempo defendiendo estas medidas a las que he hecho referencia y otras similares. Sin embargo, actualmente sólo cuentan con tres diputados en el Parlament y, aunque en los últimos sondeos como el del CEO muestran cierta subida, no les aúpan ni de lejos a los tres puestos de cabeza, ni soñar ya con el primero. En España el discurso al que aludo lo realiza Podemos, primero ya en intención de voto según Metroscopia y el CIS. ¿Por qué esta diferencia?

Mi teoría después de siete años viviendo aquí es que la izquierda independentista, deslumbrada ante la posibilidad de una consulta sobre la independencia, ha supeditado todo lo demás a que esta se celebre. Para analizar la realidad política ajena, se pone sus gafas y utiliza como criterio para verificar la validez de las propuestas de las distintas opciones presentes en la vida política catalana su posicionamiento ante la cuestión nacional. Si esta no es inequívocamente independentista los despachan con un "son unionistas" y a otra cosa. Me temo que son unas gafas estropeadas para analizar lo que está pasando por la cabeza de amplias capas de la población catalana. Y están estropeadas porque son las gafas que les ha prestado Artur Mas. Son gafas antiguas que les llevan a dar validez a la teoría del "primero la independencia y luego ya veremos" que, lejos de ser la propia de los partidos catalanes más a la derecha como parecería a simple vista, es adoptada así también por la izquierda independentista. Esta situación nos conduce a tener que ver que, aún a día de hoy y ante los sucesivos doblamientos de espinazo de Artur Mas ante el gobierno de Rajoy, las CUP han acudido a todas las reuniones y han salido en todas las fotos que aquel les ha pedido. Hemos llegado a ver incluso a David Fernàndez haciendo de voluntario telefónico junto a Francesc Homs para promocionar el 9N, cosa que hoy es impensable y chirría sobremanera a cualquiera que en otras partes del Estado quiera representar una alternativa popular a la política criminal que sufrimos. Yo puedo querer una Catalunya independiente, pero quiero que se me explique cómo será y veré si me convence. Desde luego, nunca me apuntaré a un proyecto donde las reuniones, las fotos y la iniciativa las tiene el representante de la burguesía catalana. Quiero una izquierda alternativa, no seguidista. Retroceder al 78, podéis retroceder solitos.

Se me dirá que las CUP han  luchado por esta consulta muchos años y que ahora no pueden echarse atrás. Entonces, ¿una consulta a cualquier precio? ¿Aunque no tenga ningún valor legal? ¿No nos merecemos los catalanes decidir sobre algo más que una cuestión nacional que no nos interpela por nuestra posición ante las injusticias sociales que nos joden la vida aquí y ahora?

Todo esto hace que se note ya cierto nerviosismo en esta izquierda catalana ante el surgimiento de Podemos (sí, parece que el nerviosismo no sólo está en el PPSOE) y ya se ha escuchado a Oriol Junqueras plantear ante la prensa internacional que los inversores internacionales podrán elegir entre los separatistas catalanes o "el partido antisistema Podemos", o a Manuel Delgado decir que Podemos puede convertirse en caballo de Troya del españolismo en Catalunya. Yo tengo una visión muy diferente: la de que un proceso liderado por dos partidos que llevan recortándonos derechos tres años y que aún hoy barrerían en las encuestas, apoyado por organizaciones pseudo-populares como la ANC y Omnium que no reponden más que a los intereses de lo más conservador de la sociedad catalana y donde las CUP y el resto de la izquierda catalana (si es que existe algo más) tienen el papel testimonial que hemos visto, es un proceso que favorece 1) a lo poco que queda del moribundo régimen del 78 en Madrid, pues aún nutre de votos de la carcundia más ultra al PPSOE y 2) a dos partidos catalanes que son puro status quo y que nunca han puesto en cuestión la necesidad de la austeridad y los recortes impuestos por la troika. ¿Alguien me puede explicar cuál es el papel de la izquierda aquí más allá de ser, como han sido hasta ahora, meros comparsas de este circo? ¿Quienes son los verdaderos caballos de Troya del españolismo? ¿Dejar Catalunya en manos de los herederos de los que siempre fueron franquistas y después se hicieron "catalans de casa bona" dejando la caspa franquista en Madrid? Por favor, un poco de reflexión.

Ante esta situación de miopía generalizada en la izquierda catalana me temo que el tsunami Podemos también les pasará por encima. Y no porque sea más o menos unionista, más o menos independentista, sino porque los problemas de los que habla su discuso, existen y mucho, en la sociedad catalana. Si no hay nadie que recoja aquí ese discurso con fuerza, con iniciativa y con voluntad de ganar, lejos de consensos castradores al lado de los que nos llevan pisando ya demasiado tiempo, que no se extrañen después de que la apisonadora les pase por encima. No sé quienes me leen, pero yo no quiero más "consenso" ni "unitat" en aras de "intereses de Estado", sea el español o el catalán, quiero alternativas, de las que ya se habla, y mucho, en España y de las que no se habla nada en las camarillas políticas y televisiones oficialistas de Catalunya (desde luego, sí en la calle). Ya está bien.

Los carteles de las CUP sobre el 9N insisten en su lema "Independencia para cambiarlo todo". Y yo me pregunto, ¿no nos iría mejor cambiarlo todo y después tener la independencia?

martes, 10 de septiembre de 2013

El 'efecto Buenos Aires' o la lenta caída de un régimen

Asistimos el pasado sábado a uno de esos momentos-interferencia de los que van abundando cada vez más ultimamente y de los que me gusta hablar en este blog. Los llamo así porque suponen interferencias en el discurso oficial, monolítico, único, que se nos ofrece tanto desde ámbitos institucionales como periodísticos. Un discurso que, bajo palabras plúmbeas y revestidas de una falsa solemnidad como "pragmatismo", "responsabilidad" o "sentido de Estado", intenta acotarnos cada vez más las posibilidades de soñar con nuevas posibilidades de vida en común, imponiéndonos los marcos del debate y limitando las alternativas del mismo. Eres libre, nos dicen, elige entre las posibilidades de debate que nosotros te damos, pero no salgas de ahí o serás populista, terrorista o antisistema.

Pues bien, el sábado asistimos a un fenómeno que dejó en evidencia, de golpe, y en sólo una tarde, a todo el establishment español y a lo que el periodista Guillem Martínez ha denominado Cultura de la Transición (CT). De repente, y como si esos buenos aires argentinos hubieran causado un efecto extraño en nuestros representantes, estos aparecían ante nuestros ojos sin filtros, y no salieron nada bien parados.  ¿Y qué son esos filtros a los que me refiero? Creo que para ilustrarlo, nada mejor que un vídeo y después seguimos.

 

Efectivamente, esas risas de los periodistas ante un presidente de Gobierno que se niega a contestar una pregunta son uno de esos filtros, de baja intensidad, imperceptibles, que pasan como pequeños detalles cotidianos, pero que al final nos transmiten la idea de que no es tan grave que un representante público no responda las preguntas de los periodistas en un Estado democrático porque, al fin y al cabo, no es mala persona y hasta, a veces, es gracioso.

En Buenos Aires nadie se rió ante esto:



El sábado, la delegación española apareció como un grupo de señoritos antiguos, de esos de casino decimonónico, o como esos turistas españoles que viajan al extranjero y gritan en español al camarero que les atiende, sorprendidos de que no les entienda. Aparecieron como lo que son. No es de extrañar que, tras terminar el acto, Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid y su consejera de Educación, Lucía Figar, salieran en desbandada en el jet privado de Florentino Pérez. Todos pertenecen al mismo club y se encuentran en las antípodas de lo que es hoy el 99% de la ciudadanía española.

El que desde ahora será conocido como 'efecto Buenos Aires' hizo que, pese a contar con toda una apisonadora mediática puesta al servicio de vender unos Juegos Olímpicos en Madrid como algo absolutamente necesario para el progreso de la ciudad y, por extensión, del país, no se pudo contrarrestar la imagen chusca, prepotente y profundamente antigua que los gobiernos central, autonómico y local (junto a la ínclita clase empresarial, vampiros de dinero público siempre acechantes de su presa) nos ofrecieron en nuestras televisiones. 

Tres días después, cada vez más periodistas del régimen (¿cuántos periodistas iban entre los 180 delegados españoles con gastos pagados con nuestros impuestos?), arrastrados por una realidad que se niegan a aceptar, empiezan a asumir que la ciudad más endeudada de España (alrededor de 6.500 millones de euros), en la que hay niños que empezarán este curso en barracones o en la que plantas enteras de hospitales se están cerrando y facultativos están siendo despedidos por los recortes antisociales de su gobierno, quizá no fuera la más indicada para celebrar unos Juegos Olímpicos. Lo leí el mismo sábado en twitter (no recuerdo el autor, lo siento) y me encantó: no debes optar a unos Juegos Olímpicos para arreglar tu país, debes arreglar tu país para poder tener unos Juegos Olímpicos.

El sábado fue en Buenos Aires, pero seguiremos asistiendo al derrumbamiento progresivo de la Cultura de la Transición, que ya no crea los consensos que creaba, que ya no lidera la creación de opinión, que cada vez es más incapaz de restringir los términos del debate. Y que ya no puede maquillar más a la casta que nos gobierna.

El 'efecto Buenos Aires' nos ha dado otro empujón. Cada vez más gente despierta. Y a este régimen cada vez le queda menos tiempo.

jueves, 20 de junio de 2013

Turquía, Brasil y la farsa de los BRIC

Protesta frente al parlamento en Brasilia

Mientras escribía el anterior post sobre Turquía empezaba una ola de protestas en Brasil que aún continúa mientras escribo estas lineas. Protestas que comenzaron por la subida del transporte público en varias ciudades brasileñas y que, como ya viene siendo habitual en todas las protestas mundiales a las que asistimos, han derivado en una enmienda a la totalidad de un sistema corrupto y favorecedor de los intereses de una minoría cada vez más millonaria y avariciosa. Hablaba en el anterior post de estos fogonazos de lucidez que para mí son estas protestas, porque introducen interferencias en el discurso dominante replanteándolo. En este caso, por ejemplo, han logrado colar un mensaje verdaderamente revolucionario en medio de un evento mainstream como la Copa Confederaciones de fútbol. Ha sido muy llamativo y rompedor ver a futbolistas brasileños como Neymar o Rivaldo apoyar las movilizaciones y hablar del derecho a la sanidad y educación públicas. Sí, en mitad de un gran acontecimiento deportivo y de masiva audiencia en el mundo, son sus propios protagonistas (que además son miembros de una profesión demasiado dada al lugar común y la frase hecha y muy poco a los discursos coherentes y arriesgados) los que se lanzan a hablar de política. Habrá a quien le parezca normal. A mí me parece alucinante.
Pero no sólo esto es novedoso. Lo más importante de estas dos últimas movilizaciones masivas de Turquía y Brasil es que se hayan producido en dos de las llamadas "potencias emergentes", esos supuestos paraísos en la Tierra del nuevo capitalismo, que muestran al mundo sus monstruosas tasas de crecimiento económico mientras se embarcan en megaproyectos urbanísticos y especulativos. Vamos, el modelo a seguir por otras economías como las europeas, anticuadas y "poco competitivas", para FMIs, Troikas y demás abogados del neoliberalismo más fetén.

Sin embargo, oh sorpresa, parece que en estos países la gente no está contenta con su situación y exige derechos sociales básicos como la educación y la sanidad mientras manifiesta su profunda indignación ante la prepotencia y autoritarismo de sus gobiernos, más centrados en satisfacer a sus respectivas oligarquías locales con pelotazos varios antes que en atender a los intereses generales. ¿Os suena?

No es que hicieran falta estas protestas para saber que un sistema como el capitalista, que basa el supuesto bienestar de la gente en tablas macroeconómicas y en un eterno crecimiento del PIB como fuente de toda felicidad, se sustenta en la riqueza de unos pocos a costa de la explotación del resto. No hay que irse muy lejos: también en España se crecía al 4% y 5% no hace ni diez años y el 80% de la población asalariada no ganaba más de 1.000 euros al mes. Pero estas protestas visibilizan algo con lo que quizá no contaban los fans de los BRIC (acrónimo de Brasil Rusia India y China, la Champions League de los "emergentes"): que en sus paraísos idílicos existen muchísimos problemas sociales y que sus habitanmtes no están dispuestos a tolerarlos.
Solidaridad con Brasil en la plaza Taksim de Estambul

Brasil y Turquía son dos de esas potencias emergentes. El primero, nueva potencia regional en Sudamérica, está en el club de honor de los cuatro grandes, y la segunda, también con un creciente papel político en Oriente Medio, se encontraría en un segundo grupo con tasas de crecimiento económico más modestas pero constantes, grupo en el que podríamos englobar también a Chile, Colombia o Sudáfrica, por poner sólo algún ejemplo. No me detendré -porque no es el objeto de este post- en profundizar en el hecho adicional de que muchos de estos países aparecen en los sucesivos informes de organizaciones como Human Rights Watch o Amnistía Internacional como vulneradores de los derechos humanos en distintos grados.
En Turquía y Brasil se están viviendo estos días protestas masivas, pero no debemos olvidar que en los otros miembros BRIC también se han producido -sobre todo a partir de 2011- movilizaciones que, si bien no han merecido tanta atención mediática (los medios, ay los medios... otro día escribo sobre ellos), no han dejado de ser importantes, sobre todo teniendo en cuenta los contextos políticos de estos países.

Así, en Rusia, por ejemplo, estamos asistiendo a un goteo constante de movilizaciones en contra del autoritarismo del régimen del presidente Putin y la precaria democracia rusa que empezaron en 2011 y que han sido objeto de una dura represión policial y un bloqueo informativo bastante evidente en los medios "occidentales" sitos en países con evidentes intereses comerciales con el régimen ruso.
Manifestantes en la plaza Bolotnaya de Moscú en 2011

La detención, juicio y encarcelamiento de las miembros del grupo punk feminista Pussy Riot por su protesta en una iglesia ortodoxa de Moscú dieron la vuelta al mundo y desencadenaron una ola de solidaridad internacional que aún hoy continúa.


También en India se vienen produciendo protestas más o menos masivas contra la corrupción del gobierno, y curiosamente también a partir de 2011, año de las revueltas árabes. En este caso se produjeron a raíz de una huelga de hambre iniciada por el anciano activista Anna Hazare y durante días reunieron miles de personas en las calles de varias ciudades del país.

Protestas contra la corrupción en India en 2011

Por último llegamos a China. El gran modelo a seguir por los gurús ultracapitalistas. Dictadura de partido único donde el desarrollo económico puramente capitalista campa a sus anchas sin apenas límites por parte del Estado. El sueño húmedo de todo neoliberal que se precie. Y además la fábrica del mundo. Obviamente no me detendré en las continuas violaciones de derechos humanos en el país número uno del mundo en pena de muerte y donde el mínimo atisbo de protesta es salvajemente reprimido. Pero, aún así, las protestas también se producen, y en este pequeño espacio quiero detenerme en una que, si bien no es asimilable a las anteriores, pues no es una revuelta ciudadana masiva, sino más bien una protesta laboral en el seno de una empresa, sí que tiene mucho de simbólico y supuso mucho tráfico de indignación en twitter en su momento unido, ojalá, a la apertura de ojos para muchos sobre los productos que consumimos alegremente en los países del norte y que, además, muchas veces implican un símbolo de estatus social para nosotros. Me refiero a las protestas y suicidios de trabajadores que se produjeron en la empresa Foxconn, fabricante de componentes de Apple, iniciados en 2010 y que alcanzaron una mayor visibilidad en 2012, coincidiendo con el lanzamiento del iPhone 5. Gracias a estas protestas supimos de las condiciones de esclavitud en que las grandes multinacionales mantienen a sus empleados en esos paraísos BRIC donde, mientras crezca el PIB y ellas produzcan barato, todo lo demás no importa tanto.

En fin, que al capitalismo se le acaban los comodines. Obviamente, un sistema que nos quiere hacer creer que la clave para el futuro es vivir cada vez peor para que nuestro PIB crezca hasta el infinito es un sistema que ha perdido la razón (si alguna vez la tuvo) y que hace mucho tiempo que concentra todos sus empeños en que una élite financiera y empresarial mundial mantenga sus privilegios e insultantes ganancias económicas a costa del 99% de la población.

Confucio dijo aquello de "afortunado el que viva tiempos aburridos". Bueno, en estos tiempos que nos han tocado es cierto que estaremos menos tranquilos, pero también lo es que asistiremos a grandes cambios. Yo no me lo quiero perder.

domingo, 16 de junio de 2013

Homenaje a #occupygezi

Llevaba muchos meses sin dedicarle un tiempo a este blog. Quizá sea porque en España hace mucho que hemos entrado en un bucle en el que nada cambia y todo lo que opino sobre lo que está pasando aquí ya lo he escrito en este espacio, y tampoco me gusta repetirme. Pero sí me apetecía mucho escribir sobre Turquía -país en el que tuve la suerte de vivir y en el que conservo amigos, recuerdos y lugares- y sobre todo lo que se está viviendo allí estos días.

Mientras escribo estás líneas la plaza Taksim y el parque Gezi se encuentran vacías. Ayer el gobierno de Erdogan desalojó brutalmente todo el espacio de la plaza y del parque, con lanzamiento masivo de gases lacrimógenos, dentro incluso de hoteles de lujo como el Divan que habían acogido a las personas que huían de los gases. Hoy están convocadas manifestaciones de apoyo en todo el país. En Estambul se está llamando a reunir un millón de personas en Taksim.


Han sido muchas imágenes las que, desde la distancia, hemos podido ver de las protestas turcas. Yo me quedo con esas abuelitas que dejaban en sus ventanas pañuelos húmedos con vinagre y limón para que los manifestantes pudieran contrarrestar los efectos de los gases lacrimógenos, con los tenderos que dejaban paquetes de galletas y demás provisiones en las barricadas, con los autobuseros y camioneros que atravesaban sus vehículos en mitad de la calle para proteger a la gente de los ataques policiales y, cómo no, con esa digna y poderosa imagen de aquella señora con mascarilla empuñando un tirachinas contra la policía.

En el budismo japonés se habla de satori para referirse a una iluminación súbita, que sucede de repente después de cierto tiempo dedicado a la meditación. Cuando esto sucede, se puede experimentar durante unos segundos lo que significa la iluminación, pero enseguida se vuelve al estado normal. Sería como si llegaras a una puerta cerrada y se abriera una pequeña rendija que te dejara ver un poco de lo que hay detrás, cerrándose otra vez de golpe al cabo de pocos segundos. Para mí, las sucesivas revueltas que se están produciendo desde que los pueblos árabes decidieron rebelarse contra sus tiranos y que se están extendiendo por todo el mundo (también mientras escribo esto se cumplen seis días de protestas ininterrumpidas en Sao Paulo por el aumento de los precios del transporte público) son precisamente esto: pequeños fogonazos de lucidez, que nos permiten atisbar mientras duran cómo será el futuro y que a mí, pese a las dificultades que vivimos, me dan mucha esperanza y tranquilidad. Nos ofrecen la visión de un futuro cooperativo y no competitivo, en el que la economía esté al servicio de las personas y no al revés, en el que recuperemos la conexión perdida con la naturaleza y donde seamos verdaderos partícipes en las decisiones que nos afecten, especialmente sobre los bienes del común, los bienes públicos.

Es cierto que cada una de las revueltas que se suceden por el mundo tiene sus particularidades propias, pero lo novedoso y emocionante es que, junto a esas particularidades, aparecen elementos en común. No es casual que lo primero que aparezca en todas las acampadas sea una biblioteca y un pequeño huerto. Y tampoco que aparezca también la música. Lo vimos en Madrid con la orquesta solfónica y lo hemos visto en Estambul este mismo miércoles cuando, tras la imagen de la mañana de una plaza de Taksim vacía y anegada de gases tóxicos, por la noche reunió a miles de personas alrededor de un piano, recuperando de nuevo el espacio de la mejor manera posible. Libros, plantas y música. No es poco. Los libros y la música  nos recuerdan lo que somos, aquello a lo que no queremos renunciar, lo mejor que hemos producido como humanos: el arte, la cultura, la búsqueda de la belleza. El huerto nos recuerda que, además de esto, también somos una especie animal más del planeta, con el que debemos reconciliarnos y dejar de expoliarlo. Por eso tengo esperanzas para el futuro, porque hoy en la Tierra hay millones de personas dispuestas a defender lo mejor que hemos sabido dar al mundo, frente a la mezquindad y la podredumbre ética que nos ofrece este sistema depredador en el que hace mucho tiempo que el único que manda es el dinero.

Ver los espacios públicos como Tahrir, la Puerta del Sol o Taksim transformados por unos días, sin anuncios publicitarios, sustituidos por mensajes que invitan a la lectura, a la crítica, al ejercicio de la verdadera libertad, sólo puede ser eso: un anuncio de que otro futuro no sólo es posible sino que, como decía Sampedro, es seguro.

No sé cómo terminará #occupygezi, ni que pasará con el parque, ni si lograrán la caída de Erdogan. En realidad es lo menos importante porque, pase lo que pase, nadie podrá borrar ya de los libros de historia estos dieciséis días. Dieciséis días de abuelas con tirachinas y derviches con máscara antigás. Dieciséis días de locura maravillosa.

Desde el aquí y el ahora, yo sólo puedo expresar mi profunda admiración hacia ellos y reconocer su enorme aportación a lo que será un futuro mejor, construido entre todos.

Her yer Taksim, her yer direniş!


viernes, 13 de julio de 2012

Demasiado tiempo en manos de los del #quesejodan


Ayer muchos ciudadanos se quedaron atónitos viendo a Andrea Fabra, diputada del PP, aplaudiendo como una loca y gtritando "que se jodan" mientras Rajoy anunciaba el recorte de las prestaciones por desempleo. Twitter rugió y sigue rugiendo hoy, y mientras escribo estas líneas ya son más de 30.000 personas las que han firmado una petición de dimisión online contra esta diputada. 

Pero, ¿por qué nos sorprendemos? ¿De verdad es sorprendente que un partido que representa a los nietos del franquismo (miren sus apellidos) demuestre una nula sensibilidad social? Mucho se ha contrastado también la imagen de la ministra de economía italiana llorando mientras anunciaba recortes similares a los españoles con la de esta señora que además es hija de ese ejemplo para servidores públicos que es el señor Carlos Fabra. Ambas son políticas de derechas, a la primera incluso no la eligieron sus conciudadanos, ya que forma parte de un gobiernmo tecnócrata impuesto por la trokia comunitaria. ¿Qué les diferencia? Pues simplemente que la derecha española sigue siendo una rara avis en Europa, que a día de hoy no ha condenado el golpe de Estado del general Franco que nos abocó a 40 años de dictadura, que no tiene una tradición antifascista como tienen en Francia o Italia y que sigue partiendo de planteamientos profundamente clasistas y aristocráticos hoy ya muy olvidados en Europa. No hay más que ver las lecciones diarias de la condesa Aguirre.

Como muy bien señala el profesor Juan Carlos Monedero en sus libros y charlas (buscadlas en youtube, merecen la pena), mientras en París aún todos los meses suenan las sirenas en conmemoración de la memoria antifascista, aquí se sigue defendiendo el Valle de los Caídos como un monumento histórico de alto valor, y la "izquierda" oficial traga y pasa por el aro, aún sabiendo que sus abuelos y bisabuelos murieron como esclavos levantando esa aberración en pleno siglo XX. 

Sí, señoras y señores, estamos gobernados por un partido muy de derechas. Y sí, como no podía ser de otra forma, toma medidas muy de derechas. Y las aplauden a rabiar puestos en pie. Y piensan que los parados tienen que joderse, por vagos. Saben que ese tipo de recortes nunca afectarán a su casta, sino al populacho. Hasta ahí todo es normal. 

Lo que no es en absoluto normal es que, con la historia que hemos sufrido en España, esta gente haya obtenido 10 millones de votos. 

Que todo este desastre nos sirva al menos para reflexionar. Pero, por favor, hagámoslo rápido.

martes, 19 de junio de 2012

Mis predicciones

1. Rescate duro a España en pocos días.
2. La troika saca a Rajoy del gobierno a lo Berlusconi.
3. Gobierno de unidad nacional
4. Aznar o Felipe, presidente del Gobierno
5. Duran i Lleida, ministro (diría que de Familia, pero quizá me pillo mucho los dedos)
6. Recortes duros y generalizados.
7. Los ciudadanos tragan

Para que no digáis que no me mojo. Todo por escrito. Ahora os dejo con mi maestro en esto de las predicciones, mi guía, mi gurú, el gran Sandro Rey.